Conocí a Dios en el patio de mi casa

Mentiras. No tengo patio en mi casa, ni siquiera tengo casa, y por supuesto, no conozco a Dios. En realidad nunca lo conocí, y no me atrae mucho la idea de conocerlo, porque implica gastar mucho tiempo en algo que no tiene demasiada trascendencia para mí. Además habría que encontrar la dirección del caballero y me imagino que muchas personas querrían ir a visitarlo, entonces seguro tendría que pedir hora o hacer cola para hablar con él. Y si estuviera unos segundos con él no sabría que preguntarle, quizás algo así como:
¿Por qué?, ¿Estabas aburrido?
¿Por qué?, ¿Estabas aburrido?










O algo como... No se te ocurrió hacernos voladores?
Jaaaa... quizas no hace falta preguntarle nada, con mandarlo a la mierda creo que basta, al menos en mi caso.
¡Besotes! y gracias por visitar mi blog :)
El problema es que cuando uno piensa en términos de Dios, piensa en términos judeocristianos, o sea uno con forma de "hombre" que habla, siente furia y todo lo humano.
Si un Dios así se me aparece, adheriría a Zorra y lo mandaría a la mierda, por que no me cierran demasiadas cosas (ni hablar del "infierno" y su castigo eterno sin sentido).
Por otro lado, excelente película esa, la de la foto. Por si no la viste, "Dogma". Buenísima, aunque en Argentina obviamente la prohibieron.
Y dicen que ya no tenemos censura.