Sacando Jugo

Al mercado musical parece no importarle la diversidad de gustos que existen naturalmente en la humanidad. Siempre se castiga a lo que no es adorado masivamente, y se premia a lo que tiene cabida en la mayoría de las mentes humanas. Así sigue la lucha de miles y miles de grupos independientes que se atreven a mostrar un trabajo distinto con miras a una evolución musical y a una ampliación de posibilidades, pero sin el apoyo de gran parte de la industria, que preocupada de las ganancias de sus grandes proveedores dejan de lado al nuevo sonido, poniendo barreras a la diversificación. Parece urgente un cambio en la producción y distribución de música, sobre todo en el país, donde si no te gusta el reggaeton o Marco Antonio Solis hay que hacer lo imposible por encontrar un buen disco de música alternativa.
Lo peor de este problema viene por el hecho de que en la mayoría de las sociedades el arte tiene cabida por lo general dentro de un proceso cultural, más que por una investigación personal dentro del curso de posibilidades, nos quedamos con aquello a lo que tenemos acceso inmediato y pasamos por alto elementos a los que podríamos aferrarnos con más fuerza, elementos que podríamos disfrutar con aún más ganas, y castigamos así otro tipo de música sólo por falta de canales de distribución. Si bien el proceso cultural dentro de un país debe estar ligado a un proceso histórico político y social, no debe dejarse de lado que en un mundo cada vez más globalizado parece lógico estar en contacto con otros medios de expresión alejados de nuestra realidad inmediata para lograr una visión más panorámica del mundo. No es la idea discutir sobre lo bueno y lo malo de la globalización, pero si incentivar a exprimir el elemento cultural que trae consigo.
Pero no todo está perdido, al menos ahora tenemos acceso a la piratería inmediata en internet, la única manera de conseguir música que no encontramos en las grandes disquerias o en multitiendas adheridas. Irónico que la única forma de conseguir algunas cosas que deseamos sea haciendo algo que no queremos hacer como primera opción, pero a veces el mercado no te deja otra alternativa. Si esto no es una falla de mercado, entonces ¿qué lo es?.
Lo peor de este problema viene por el hecho de que en la mayoría de las sociedades el arte tiene cabida por lo general dentro de un proceso cultural, más que por una investigación personal dentro del curso de posibilidades, nos quedamos con aquello a lo que tenemos acceso inmediato y pasamos por alto elementos a los que podríamos aferrarnos con más fuerza, elementos que podríamos disfrutar con aún más ganas, y castigamos así otro tipo de música sólo por falta de canales de distribución. Si bien el proceso cultural dentro de un país debe estar ligado a un proceso histórico político y social, no debe dejarse de lado que en un mundo cada vez más globalizado parece lógico estar en contacto con otros medios de expresión alejados de nuestra realidad inmediata para lograr una visión más panorámica del mundo. No es la idea discutir sobre lo bueno y lo malo de la globalización, pero si incentivar a exprimir el elemento cultural que trae consigo.
Pero no todo está perdido, al menos ahora tenemos acceso a la piratería inmediata en internet, la única manera de conseguir música que no encontramos en las grandes disquerias o en multitiendas adheridas. Irónico que la única forma de conseguir algunas cosas que deseamos sea haciendo algo que no queremos hacer como primera opción, pero a veces el mercado no te deja otra alternativa. Si esto no es una falla de mercado, entonces ¿qué lo es?.










Olá, meu nome é Raquel e gostaria de dizer que adorei este blog.